Perseverar no basta: Es necesario corregir

Respuestas de urgencia para un cuestionario del Diario Estrategia de Santiago de Chile

1 de junio de 2012

Mercado laboral:

La reforma efectuada a principios de año ha sido sustancial, pero insuficiente en relación tanto con el punto de partida como la gravedad de la situación. Deberíamos habernos situado a la cabeza de Europa en flexibilidad, pero la reforma nos dejó a la cola de Europa en cuanto a lo restrictivo de la regulación. Sólo estamos a la cabeza en cuanto a los elevados costes de Seguridad Social. La buena noticia es que hay mucho margen de mejora. Asimismo, si bien la media de formación de la juventud no es buena, sí existe un porcentaje sustancial de jóvenes bien cualificados. Muchos de ellos están emigrando al extranjero, pero incluso esta emigración es poco preocupante a medio plazo, dado el alto grado de integración de la economía española.

Sector Financiero:

Estamos pagando las consecuencias de haber mantenido durante décadas una banca pública controlada por políticos: las “cajas de ahorros”, que estaban dotadas de una estructura de gobierno perversa. En cambio, la banca privada no sólo no tenía problemas sino que está gestionada eficientemente, como revela su capacidad para competir en servicios de banca comercial en otros países europeos.

En la crisis de las cajas, se ha procedido de forma chapucera, y no sólo en Bankia. Sobre todo, porque se ha postergado su intervención durante años, pretendiendo esconder el problema debajo de la alfombra. Al aplazarlo, sólo lo han agravado, haciendo algo más creíbles los argumentos de riesgo sistémico y contaminando la reputación de los bancos privados e incluso la solvencia del propio Estado.

Competitividad en un contexto globalizado:

Las quejas en este terreno están en buena medida infundadas. La exportaciones españolas están yendo bien y ello en una coyuntura en el que el euro no está precisamente barato. Además, es factible mejorar nuestra competitividad exterior reduciendo costes laborales. Esta reducción, en marcha, podría acelerarse profundizando la reforma laboral, y también con la reforma fiscal, ya prometida, en la que se reducirán las cuotas a la Seguridad Social elevando simultáneamente el Impuesto sobre el Valor Añadido. Ambos cambios producirán una especie de devaluación interna que deben fomentar las exportaciones y asegurar una base sostenible para la balanza comercial.

Comunidades Autónomas:

Desde su creación, el diseño fiscal de las Comunidades Autónomas ha sido deficiente. Al no recaudar por sí mismas, tienen incentivos para crecer en demasía. Además, a los políticos locales les resulta fácil esconder sus fallos con argumentos regionalistas.

El Gobierno está rescatando del impago, mediante financiación de urgencia, a algunas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. A la vez, se ha dotado de nuevos mecanismos para controlar sus gastos. La duda es que la amenaza de intervención o sanción no es del todo creíble y no se observan reducciones de gasto suficientemente radicales. Los recortes se han concentrado en lo que resulta más fácil y menos doloroso para los decisores políticos (sobre todo, las inversiones y los salarios de los funcionarios), pero apenas han reducido o cerrado servicios. Sí se presentan presupuestos equilibrados, peor el papel aguanta sin protestar todo lo que en él se escribe.

Para que los nuevos mecanismos de control fueran más creíbles, hubiera sido necesario practicar, al menos, alguna decisión ejemplarizante, dejando caer alguna administración local o regional. Las autoridades europeas deben exigir que se refuercen estos mecanismos.

Deuda y Déficit:

En general, se ha intentado reducir el déficit más por la vía de los ingresos que de los gastos, lo cual, con independencia de los efectos macroeconómicos, tal vez sea simplemente imposible. Además, que se han elegido mal los instrumentos impositivos. Así, se han elevado las tasas sobre las rentas, cuando ya estaban en niveles muy altos, lo que puede incluso perjudicar la recaudación. Desde luego, no se favorecen las inversiones que necesitamos para renovar el sistema productivo, tanto en las empresas como en capital humano. También es erróneo mantener un coste tan alto de seguridad social en nuestro contexto de desempleo. Hubiera sido preferible gravar más el consumo mediante un aumento del IVA, como parece que se va a hacer pronto.

Por otro lado, se han adoptado algunos copagos en sanidad y justicia que ayudarán a racionalizar el uso de servicios públicos. Van en la buena dirección, pero son modestos y en sanidad adoptan una estructura bizantina, costosa y hasta injusta. Es necesario extenderlos y simplificarlos.

Tampoco se han modificado algunos parámetros insostenibles de las prestaciones sociales. Es el caso, principalmente, del seguro de desempleo, que se paga por un plazo de hasta dos años y ello aunque el parado rechace varios empleos adecuados. Son parámetros que resultan insostenibles no sólo por su coste sino porque, al igual que los copagos sanitarios, son más favorables para el beneficiario de los que disfruta su equivalente alemán.

Finalmente, una opinión general del contexto en que se encuentra el país y lo que espera al respecto:

España ha de optar entre seguir la senda de Alemania o imitar el populismo reaccionario de Argentina. Supone costes y sacrificios sustanciales a corto plazo y, además, comporta un cambio de mentalidad que nos llevará a abandonar algunas costumbres arraigadas. Espero que dudemos durante meses, quizá años; pero confío en la voluntad y capacidad de los españoles para seguir el camino correcto. Ciertamente, no andamos sobrados de liderazgo; pero ese es un defecto menor en la actual circunstancia europea. Es más, quiero creer que cuando la cosa se pone realmente fea, puede incluso llegar a ser un activo, al vacunarnos contra el populismo.

Publicado en “Los tropiezos que amenazan la administración Rajoy“, Estrategia, 4 de junio de 2012, p. 32.

Un pensamiento en “Perseverar no basta: Es necesario corregir

  1. Aleccionador y muy interesante; pero algunas dudas (fruto de ignorancia mía). ¿Reforma laboral puede crear empleo? ¿Según El País, la Unión Europea ha criticado la reforma laboral? Respecto del sector financiero, no sólo las cajas han tenido problemas; también los bancos (excesiva capacidad y gran exposición al ladrillo). ¿Habría que cambiar sistema de financiación partidos políticos para preservar el sistema financiero? ¿En cuanto a los impuestos, ha sido un error subir el IRPF y no haber subido el IVA?